La actividad invita a disfrutar la escucha de un álbum completo en plena oscuridad. Una experiencia que todos deben vivir.
Por Redacción Mansa Generación.
La vorágine y la permanente ocupación de la vida cotidiana muchas veces nos impide disfrutar y contemplar la belleza de nuestro alrededor. Sin embargo, frente a este contexto, aparecen eventos que, de alguna manera, son un ámbito de resistencia a este mundo atravesado por la economía de la atención y la desconcentración vinculada (en gran parte) al auge de las redes sociales. Uno de ellos es El Lado Oscuro del Vinilo, una actividad en San Juan donde el público se sumerge en la escucha de un álbum entero, sin distracciones y en plena oscuridad, con el solo enfoque en las melodías musicales.
Para los amantes de la música, escuchar un disco de principio a fin con otros y luego comentarlo entre amigos o pares es una experiencia invaluable. Eso es lo que sucede en El Lado Oscuro del Vinilo. La iniciativa se realiza cada tanto en Molleja Estudio y puede acompañarse los sonidos de un buen álbum con un vino, cerveza u otras bebidas.
El evento es más que una simple juntada de audición de un LP. Antes del inicio de cada disco, una persona se encarga de comentarlo, contar su historia, develar cómo fue el primer día que lo escuchó y por qué es tan importante para su vida y la cultura.
Es una forma de rescatar un elemento como el vinilo, que tiene tradición e historia, algo de lo que carece lo digital. Cada disco fue pasando de mano en mano, siendo testigo de innumerables vivencias. Precisamente, sus surcos están cargados de esos sucesos reflejados en las famosas «frituras» que suenan de fondo por el uso que ha tenido el LP a lo largo de su vida. Seguro algunos conocieron al amor de su vida mientras lo escuchaban, estaban por rendir una materia importante o en una juntada de amigos que les quedó para siempre. Al fin y al cabo, era una excusa para el encuentro con el otro y el disfrute de una obra de arte.
Algunos aseguran que los discos suenan mejor que otros dispositivos de reproducción. Este autor no podría asegurarlo, pero sí se puede afirmar que un vinilo no solo se escucha, también se ve. La colocación del disco, la aguja en el inicio del mismo y el aprecio de la portada que conforma parte del álbum difícilmente se puedan recrear con otras formas de registro de audio. No conlleva el mismo ritual, ni posee la belleza de simplemente mirar el giro de un disco, oírlo y sentir cada una de sus vibraciones percibidas por el cuerpo.
Pese a los años, el vinilo logró permanecer, resistió y ganó la batalla de la vigencia. Por algún motivo, hoy se prefiere más al vinilo que al CD u otros dispositivos de audio. Es que la materialidad del LP permite que la experiencia musical pueda amplificarse hacia otros sentidos.
El Lado Oscuro del Vinilo sumerge al público en las dimensiones más profundas del sonido, donde se disfruta la atención puesta en la música y se comparte con otros esa práctica. Súper recomendable, no solo para los melómanos, sino también para quienes quieran disfrutar de algo distinto en la provincia.
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